El conjunto cordobés, ya condenado al descenso, perdió 2-1 en el estadio Antonio Candini. El "Lobo" platense sumó tres puntos vitales que lo trepan a la cima de la Zona B en la recta final del Torneo Clausura.
RÍO CUARTO.— La melancolía envolvió las tribunas del estadio Antonio Candini en la noche del viernes. En lo que significó su última presentación como local en la máxima categoría del fútbol argentino, Estudiantes de Río Cuarto cerró su fugaz estadía en la Liga Profesional con una derrota por 2-1 frente a Gimnasia y Esgrima La Plata. El equipo riocuartense, que ya había consumado su descenso a la Primera Nacional jornadas atrás, no logró regalarle una victoria de consuelo a su público y terminó tropezando ante un rival que exhibió oficio para prenderse definitivamente en la lucha por el campeonato.
Desde el pitazo inicial del árbitro Juan Pablo Loustau, las urgencias de ambos planteles dictaron el ritmo del encuentro. Gimnasia, consciente de que un triunfo lo posicionaba en lo más alto del certamen, tomó la iniciativa y monopolizó la tenencia del balón frente a un conjunto local fragmentado. La superioridad de la visita encontró su primera recompensa a los 24 minutos de la etapa inicial. Marcelo Torres, capitalizando una severa desatención en el bloque defensivo cordobés, definió con precisión para quebrar el cero.
Lejos de conformarse, el equipo platense mantuvo la presión alta y asestó un golpe letal antes del descanso. A los 40 minutos, la jerarquía de Ignacio Fernández se hizo presente en el área para estirar la ventaja y establecer un 2-0 que parecía liquidar el pleito de manera prematura.
El complemento, sin embargo, presentó una dinámica distinta. Apelando al orgullo deportivo en su despedida en casa, Estudiantes ensayó una reacción inmediata. A los 9 minutos, Gabriel Alaniz culminó una rápida transición ofensiva para anotar el descuento, inyectando una cuota de dramatismo al partido y despertando el aliento en las gradas. Durante el tramo posterior, el dueño de casa arrinconó a la visita mediante envíos aéreos buscando la presencia de Hesar y Garnerone, pero careció de la lucidez necesaria para vulnerar la sólida resistencia impuesta por el arquero Castillo y la zaga tripera. Con oficio, Gimnasia durmió el partido en el mediocampo y selló el triunfo definitivo.
El resultado final es el reflejo estadístico de una temporada fatídica para la institución cordobesa. Estudiantes llega a la última jornada hundido en el fondo de la Zona B con apenas nueve puntos, arrastrando un saldo de dos triunfos, tres empates y diez derrotas. Su adiós de la máxima división se consumará el próximo fin de semana, cuando visite a Rosario Central, para luego dar paso a la ineludible reconstrucción institucional.
Por el contrario, la victoria en Córdoba representa un espaldarazo anímico invaluable para Gimnasia. El "Lobo" alcanzó la línea de las 28 unidades, igualando transitoriamente la cima de la tabla junto a Argentinos Juniors y el propio Rosario Central, quienes aún deben disputar sus encuentros de la fecha. En la jornada decisiva, el conjunto platense definirá sus chances de título recibiendo a Belgrano.
Síntesis del encuentro
- Estudiantes de Río Cuarto (1): Herrera; González, Antonini, Ojeda, Quiroga; Rodríguez, Cabrera, González, Alaniz; Hesar y Garnerone.
- Gimnasia y Esgrima La Plata (2): Castillo; Steimbach, Conti, Martínez, Silva; Seoane, Miramón; Janson, Fernández; Torres y Auzmendi.
- Goles: PT 24' Marcelo Torres (G), 40' Ignacio Fernández (G). ST 9' Gabriel Alaniz (E).
- Árbitro: Juan Pablo Loustau.
- Estadio: Antonio Candini.




